Régimen de visitas de maltratadores

Régimen de visitas de maltratadores

¿Se puede suspender el régimen de visitas en caso de progenitores maltratadores?

El Código penal, establece en su artículo 153 la posibilidad de que el Juez imponga a quien cometa un delito de malos tratos con respecto a un hijo menor, además de otras penas (entre otras la prohibición de acercarse o comunicarse por cualquier medio con la víctima durante un determinado periodo), y siempre que el juez o tribunal lo estime adecuado al interés del menor o persona con discapacidad necesitada de especial protección, la inhabilitación para el ejercicio de la patria potestad, tutela, curatela, guarda o acogimiento hasta cinco años.

Por su parte, el artículo 80 del Código Foral de Aragón, dispone con respecto a la atribución de la guarda y custodia de los hijos, lo siguiente:

No procederá la atribución de la guarda y custodia a uno de los progenitores, ni individual ni compartida, cuando esté incurso en un proceso penal iniciado por atentar contra la vida, la integridad física, la libertad, la integridad moral o la libertad e indemnidad sexual del otro progenitor o de los hijos, y se haya dictado resolución judicial motivada en la que se constaten indicios fundados y racionales de criminalidad. Tampoco procederá cuando el Juez advierta, de las alegaciones de las partes y las pruebas practicadas, la existencia de indicios fundados de violencia doméstica o de género.

En igual sentido, el código civil en su artículo 92.7.

Luego es evidente, que una persona que está incurso en un procedimiento penal por violencia familiar (malos tratos a los hijos o a l cónyuge), no puede obtener la atribución de la guarda y custodia de los hijos, por imperativo legal. Pero, ¿qué ocurre con respecto al régimen de visitas?

El Tribunal Supremo considera a este respecto, en la reciente sentencia de fecha 26/11/2015 en la que se analiza un supuesto en el que un padre, condenado por maltrato a uno de sus hijos menores, solicitó la fijación de un régimen de visitas con respecto a otro hijo, que la nueva L.O. 8/2015, de 22 de julio, de modificación del sistema de protección a la infancia y a la adolescencia, exige que la vida y desarrollo del menor se desarrolle en un entorno libre de violencia y que, en caso de que no puedan respetarse todos los intereses legítimos concurrentes, deberá primar el interés superior del menor sobre cualquier otro.

El Tribunal Supremo declara que los contactos de un padre con un determinado hijo, cuando aquél previamente ha sido condenado por malos tratos a otra de sus hijos, deben ser sumamente restrictivos y debe predominar la cautela del tribunal a la hora de fijarlos, pues el factor de riesgo es más que evidente, en relación con un menor con escasas posibilidades de defensa.

Así, el Tribunal Supremo establece la siguiente doctrina jurisprudencial:

“El juez o tribunal podrá suspender el régimen de visitas del menor con el progenitor condenado por delito de maltrato con su cónyuge o pareja y/o por delito de maltrato con el menor o con otro de los hijos, valorando los factores de riesgo existentes”.