Extinción pensión de alimentos de los hijos mayores de edad

Extinción pensión de alimentos de los hijos mayores de edad

Solicitud de extinción de la pensión de alimentos a un hijo mayor de edad una vez que se conoce que éste vive con su pareja y que ha tenido un hijo. ¿Es posible solicitar efecto retroactivo de la extinción de la pensión a la fecha en que dejó de tener derecho a ella?

La jurisprudencia es unánime al fijar que el hecho de que los hijos adquieran la mayoría de edad, no es causa por sí sola para extinguir o modificar una pensión de alimentos fijada en proceso de familia. No obstante, para que se mantenga esa obligación es necesario que, tras adquirir la mayoría de edad, los hijos/as sigan conviviendo con uno de los progenitores y no tengan independencia económica. Tampoco ha de existir otra persona que tenga la obligación de prestar alimentos a ese alimentista por delante de los alimentantes previos, en este caso los progenitores.

Por lo tanto, si se consigue demostrar que el hijo, mayor de edad, ya no vive con el progenitor al que se le abona la pensión de alimentos y, además, tienen una pareja estable que tiene obligación de contribuir a sus alimentos (antes que los progenitores), creo que existe una causa más que suficiente para solicitar una modificación de medidas para, según las circunstancias, extinguir o, al menos, reducir la cuantía de la pensión o fijar un límite temporal. No obstante, todo dependerá evidentemente de lo que logre probarse.

El hecho exclusivo de que esas hijas tengan descendencia, si siguen viviendo con la madre y no tienen independencia económica, no es causa suficiente para extinguir los alimentos.

En definitiva, cualquier modificación de medidas, para que prospere, requiere acreditar una alteración de las circunstancias que en su momento fueron tenidas en cuenta, de suficiente importancia, con vocación de permanencia en el tiempo y que no haya sido buscada de propósito por quien la solicita.

Los efectos retroactivos de una sentencia de extinción o reducción de alimentos no suelen establecerse por lo general, si bien sí que hay resoluciones que la fijan. Se deberá acreditar que ha existido mala fe, abuso o fraude de ley, en el sentido de que, existiendo causa objetiva de extinción, ésta fue ocultada al alimentante.