Devolución de saldos por mi comunidad de propietarios

Devolución de saldos por mi comunidad de propietarios

Compré un piso el año pasado, y este año la comunidad de propietarios ha acordado devolvernos a los vecinos parte del saldo que hay en la cuenta comunitaria. ¿A quién corresponde ese saldo, a mí que soy el nuevo propietario, o al anterior que fue quién hizo las aportaciones?

La devolución puede darse, por ejemplo, porque unas obras de rehabilitación del edificio hayan resultado menos costosas de lo presupuestado. Si tanto el vendedor como yo, que soy el comprador, pedimos la devolución y no hemos pactado nada al respecto en la escritura de compraventa, ¿a quién pertenece ese saldo?

Yo creo que a falta de acuerdo, los saldos de cada piso o local, sean positivos o negativos, corresponden a quien sea propietario del mismo en el momento de la aprobación de las cuentas anuales. Y estos saldos, cambian de titularidad en el caso de compraventa de la vivienda o del local. Como comprador, me beneficiaré del saldo positivo o responderé del negativo, según cual sea el saldo existente en el momento de la venta.

En ninguna norma se contempla el derecho del copropietario a que le sea restituido el saldo contable favorable que pudiera tener con la comunidad (ni siquiera porque vaya a vender su piso o local), ni que la Junta de Propietarios tenga obligación de realizar liquidaciones individuales, sino únicamente la de reunirse una vez al año y aprobar las cuentas y presupuestos anuales. Por lo tanto, la comunidad no tiene la obligación de devolver esas cantidades, porque son para previsiones de futuro de las que sólo se podrá disponer mediante acuerdos de la Junta de Propietarios que decidan repartir esos saldos favorables entre los copropietarios (la Junta de propietarios es la única legitimada para decidir sobre el destino a dar a tales fondos, sin que exista un derecho a exigir el reparto de los mismos por la no realización de las obras o su menor coste).

No obstante, la comunidad puede acordar la devolución de los saldos por acuerdo mayoritario. Y esta devolución, acordada en la junta, le corresponderá al que en ese momento sea titular de la vivienda o local, quedando al margen de la comunidad los pactos que a este respecto puedan establecerse entre comprador y vendedor (si es que existen) en incluso de la posibilidad de repetición por parte del antiguo propietario contra el nuevo, pero nunca contra la comunidad.